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domingo, 6 de julio de 2014

Penas.

A veces, pensamos demasiado y sentimos muy poco, no nos damos cuenta de que nuestra lástima puede llegar a hacer daño a los demás. Creemos que la compasión es buena y que ayuda al necesitado, en cierto modo es verdad, pero no siempre es necesaria, la gente también se harta de que los vean como a personas pobres, enfermas, necesitadas o solitarias. Están hartas pero porque tras esos problemas se puede esconder una persona amable, atenta, fuerte, simpática... Pero somos tan superficiales que solo nos fijamos en sus defectos y problemas. Yo no creo que un niño con cáncer deseé ser el centro de atención por su enfermedad, no creo que una persona discapacitada quiera ser conocida por su enfermedad y no creo que las personas que viven en países complicados deseen que les tengan pena por haber nacido donde les ha tocado. Si nos damos cuenta entonces deberíamos todos tenernos pena unos de otros, ya que todos sufrimos algún tipo de problema, sin problemas no hay alegrías porque no las distinguiriamos. Sin embargo pensaos que la felicidad se resume a vivir en un país desarrollado, al dinero o al estar sano; no tiene porque ser así. Puede que ese niño con leucemia viva menos que tú, pero haya vivido mejor, el tiene familiares, amigos y una vida complicada pero una vida, puede que tu en cambio estés solo, sin trabajo ni dinero y llorando tus penas. Puede que esa persona discapacitada sea más feliz que tu, porque aun teniendo sus diferencias con el resto de la gente, tiene trabajo, pareja y un buen hogar o puede que esas personas que viven en países complicados también vivan mejor que tú, porque aun sabiendo las muertes, destrozos, hambre o guerras de su país están unidos, se quieren, apoyan y salen adelante con lo que pueden; Tu en cambio siente falta de afecto por parte de la gente, es decir, vives soledad, dejaste los estudios y están apunto de deshauciarte. Todas esas cosas hay que tenerlas en cuenta y no lo hacemos, son nuestros iguales, son personas iguales a nosotros solo que todos somos diferentes por cualquier razón, no es justo discriminarlos de una forma u otro solo por ser distintos ¿no?.
La lástima y la pena no es un acto de bondad, si no más bien de insolidaridad, date cuenta que lo único que la gente con problemas quiere es que no lloren por ellos, esta bien ayudarles con medicamentos, comida o utensilios pero la pena que a veces sentimos por ellos no hace más que bajarles la autoestima porque son culpables de la pena de otros y de que supuestamente son tan inútiles y sus vidas tan horribles que son consecuencia de lágrimas. 

Piensate bien antes de decir que te da pena una persona enferma, discapacitada o pobre, no es justo para ellos.

1 comentario:

  1. Hola...
    Tengo el mismo pensamiento que vos. Pero intentar razonar antes de actuar es para mi opinión lo que más nos cuesta. Ese sentimiento de lástima por esas personas es más empatia Intentamos o queremos sentirnos como ellos para poder reaccionar y decir que nos pusimos en su lugar y los entendemos. Cuando a veces no hay que entender nada.
    Me gusto mucho tu entrada y tu blog.
    Adiós :)

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